Entradas

Tú, yo, nosotros...

Imagen
Tú, yo, nosotros...                 Autor: Carlos                                                                A la Memoria de mi hijo... A los padres y madres que han perdido un hijo/a... Tal día como hoy, hace siete años, el cuerpo de mi hijo yacía en su cama, inmóvil, agotando su último aliento de manos de dos de sus seres más queridos: su novia (a quien envío mi infinita gratitud) y su hermana...Yo no estaba en esos momentos porque pasé la noche con él y estaba cambiándome y atendiendo cosas de casas, inútiles, menos importantes, pero que requerían mi atención...Hace tiempo llegué a esta conclusión: él no quiso esperarme para ahorrarme ese amargo trago...Sea como fuere aquí estoy, he sobrevivido y me he reinventado recreando de soslayo aquellos días con las polillas en el es...

Tu recuerdo, mi memoria...

Imagen
Si pudiera escribir un verso cada ver que pienso en tí, ya tendría el romance más largo que jamás se haya escrito...Tu recuerdo imborrable me acompaña cada día, un recuerdo que se ha ido tornando agradecido con el paso de los años...He aprendido y me has enseñado y soy quien soy porque te has ido. Tu muerte me ha proporcionado la oportunidad de dejar atrás la mujer que era... reconstruirme, reinventarme y comenzar a mirar la vida con otra mirada... Gracias por tus muchos legados. Te quiero hijo, más aun si cabe... Soneto XCIV S I MUERO sobrevíveme con tanta fuerza pura que despiertes la furia del pálido y del frío, de sur a sur levanta tus ojos indelebles, de sol a sol que suene tu boca de guitarra. No quiero que vacilen tu risa ni tus pasos, no quiero que se muera mi herencia de alegría, no llames a mi pecho, estoy ausente. Vive en mi ausencia como en una casa. Es una casa tan grande la ausencia que pasarás en ella a través de los muros ...

Recordando al 'Guardián'...

Imagen
(Esta entrada tiene fecha del 1 de enero de 2019 y la había publicado en otro blog...He pensado que este es su sitio...) De todos los personajes imaginarios que haya podido crear el Guardián es el más real de todos...Tal vez sea porque la realidad misma que lo inspiró me resulte, por encima de todo, tan increíble como insoportable... Cuando lo dejamos aquí, en esta pequeña Playa, la fantasía surgió por sí sola. ¿Qué podíamos esperar de un 'culo inquieto' como él? Todo, podíamos esperar todo, menos que estuviera quieto y calladito...Así que fantaseé con la idea de convertirlo en Guardián, un centinela apostado en un paraíso que fue suyo desde siempre. Aquí pescaba, paseaba, venía con sus 'chicas', hacía fotos... Así nació el Guardián, un espíritu libre que custodia estas aguas, que me regala 'orejitas', que cada día burla su propia muerte para ser todo y nada, presente y ausente...Todo menos olvidado... Y he aquí que el Guardián me recibe con la luz...

Mis ojos, tus ojos...

Imagen
Esta mañana pasé por la playa donde descansas...Crucé ese pequeño puente de madera, el mismo que recorrí aquel día portando tus restos en mis brazos como una zombi, impulsando cada paso movida por una extraña fuerza, como si yo misma me llevara a empujones, con la conciencia confusa, medio enajenada...El tiempo ayuda hijo. Coloca las emociones en su sitio, el dolor permanece siempre que recuerdo aquellos días, pero el sufrimiento pasa y aprendo a vivir otra vez. Ahora tu imagen me llega plena de gratitud y te veo sano, fuerte y guapo, tanto, tanto, que eres capaz de dibujarme una sonrisa... Así quiero recordarte... Cuando te fuiste me quedó un enorme vacío. He tardado en comprender cuánto me dejaste para que no me sintiera tan sola y el estupendo regalo que me hiciste haciendo que tus ojos sean los míos y desde detrás de una cámara aprenda a mirar la vida.  Hacer fotos me ha aportado una mirada nueva y una nueva mirada que te debo a tí. Tu afición por la fotografía y mi deseo ...

Guardando tu secreto...

Imagen
Querido hijo, hoy es el sexto año que no celebramos tu cumpleaños... Tal día como hoy, hace 28 años y seis más, un día muy lluvioso, venías al mundo antes de lo previsto...Naciste a las 9.30. Te parí con dolor y una matrona tan joven que no dudo fuera uno de sus primeros partos. Nos pillaste por sorpresa, como casi siempre. Tenías prisa, tal vez porque tu destino era ese, vivir intensamente pero poco años porque tenías que marcharte justo cuando la vida, a nuestros ojos y posiblemente a los tuyos, acababa de comenzar... Desde aquel día te cuidé, como a tus hermanos, lo mejor que supe. No hay manual de instrucciones. Las madres hacemos lo que podemos y siempre queremos lo mejor para vosotros, pero cometemos errores y nos equivocamos. Tuve la dicha de acompañarte hasta el final...Dicha, sí. Quiero creer que fue una oportunidad para paliar tu sufrimiento interior en la medida que pude. Me convertí en tu mano derecha, tu secretaria, tu confidente y la coordinadora de todo el ti...

Otra primavera...

Imagen
    Durante un tiempo pensé que cerrar el duelo me ayudaría. Más adelante creí que ya estaba cerrado el ciclo y solo tenía que continuar caminando. Hoy considero que la pérdida de mi hijo me dejó una dolencia que no tiene cura...El ejemplo más recurrente podría ser 'la diabetes'...Nadie sabe que eres diabética si no lo dices y puedes llevar una vida normal externamente, pero la realidad es que no podrías sobrevivir sin el aporte diario de una dosis de insulina... Así vivimos las madres que perdimos un hijo, enfermas por dentro, aunque al levantarnos cada mañana ocultemos nuestro dolor con un vestido de dignidad, entretejido con hilos de amor y voluntad, cosidos con entereza, encarando la vida que nuestros seres queridos no pudieron vivir... Este es mi testimonio, lo que siento cuando me levanto aunque sonría a quienes me rodean, aunque siempre que me pregunten ¿cómo estás? yo diga: ¡bien! ¡estoy bien!...La verdad, la auténtica verdad es que una parte de mí murió e...

Borreguitos en el cielo...

Imagen
Querido hijo: Recuerdo cuando de pequeño jugábamos a las adivinanzas y refranes... Me acordé porque ayer tarde tuvimos "borreguitos en el cielo..." (ahora te tocaba completar..."charquitos en el suelo...") y es que, al  parecer, pronto nos visitará una borrasca...Así estaba 'tu casa', calma, serena, sosegada, apaciguada y silenciosa...Este cielo caprichoso se empeñó en dejar apenas entrever un sol radiante que reapareció unos instantes antes de ocultarse.  Estuvimos paseando por la orilla, recordando y pensando en la 'suerte' y el 'acierto' que tuvimos al dejarte en este pequeño paraíso. Tu hermana me preguntó ¿tú también quieres que te dejemos aquí? ¡Por supuesto!, contesté sin vacilar ni medio segundo. La madre tierra nos albergará a todos, de una manera u otra, pero yo, como tú -esto es una certeza puramente intuitiva- quiero que me cubra el mar e incluso acabar en el estómago en algunos peces, alimentando otros seres vivientes,...