Guardando tu secreto...




Querido hijo, hoy es el sexto año que no celebramos tu cumpleaños... Tal día como hoy, hace 28 años y seis más, un día muy lluvioso, venías al mundo antes de lo previsto...Naciste a las 9.30. Te parí con dolor y una matrona tan joven que no dudo fuera uno de sus primeros partos. Nos pillaste por sorpresa, como casi siempre. Tenías prisa, tal vez porque tu destino era ese, vivir intensamente pero poco años porque tenías que marcharte justo cuando la vida, a nuestros ojos y posiblemente a los tuyos, acababa de comenzar...

Desde aquel día te cuidé, como a tus hermanos, lo mejor que supe. No hay manual de instrucciones. Las madres hacemos lo que podemos y siempre queremos lo mejor para vosotros, pero cometemos errores y nos equivocamos. Tuve la dicha de acompañarte hasta el final...Dicha, sí. Quiero creer que fue una oportunidad para paliar tu sufrimiento interior en la medida que pude. Me convertí en tu mano derecha, tu secretaria, tu confidente y la coordinadora de todo el tinglado de paliativos e incluso de disponer tu lugar de descanso, porque alguien tenía que hacerlo y todos estaban bloqueados menos yo...A estas alturas aún no entiendo de dónde salía aquella fuerza y templanza, aquella aparente serenidad que ocultaba un alma agitada, arrasada y a punto de estallar...A veces pienso que tu mirada asustada me lo reclamaba...Y creo, de verdad lo creo, que la experiencia de vivir contigo tu propia muerte, ha significado un punto de inflexión, una transición y un cambio que me ha transformado y convertido en un ser humano mejor, más compasivo y empático. Aún así, es una experiencia tan sumamente desoladora que no se la desearía ni a mi peor enemigo si lo tuviera...

Sabes, (quiero pensar que de alguna manera lo sabes, como quiero creer que estás aunque también de otra manera) que guardo en casa tu secreto, que la yuca que trajiste no deja de florecer y tener hijos a los que cuido con todo el cariño para que que sigan creciendo año tras año... Ayer, por tu cumpleaños, le cambié la maceta y saqué uno de los hijos que, posiblemente, será para tu hermana...Añadí tierra nueva, renovada, humus...Una base rica para que la vida que llegó con ella continúe dando fruto. 


Se acerca el verano, hace calor...pronto estarás acompañado y tendrás que vigilar, para eso eres el Guardián...Te quiero, siempre...






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