Tú, yo, nosotros...

Tú, yo, nosotros...

                Autor: Carlos
                                                              A la Memoria de mi hijo...
A los padres y madres que han perdido un hijo/a...

Tal día como hoy, hace siete años, el cuerpo de mi hijo yacía en su cama, inmóvil, agotando su último aliento de manos de dos de sus seres más queridos: su novia (a quien envío mi infinita gratitud) y su hermana...Yo no estaba en esos momentos porque pasé la noche con él y estaba cambiándome y atendiendo cosas de casas, inútiles, menos importantes, pero que requerían mi atención...Hace tiempo llegué a esta conclusión: él no quiso esperarme para ahorrarme ese amargo trago...Sea como fuere aquí estoy, he sobrevivido y me he reinventado recreando de soslayo aquellos días con las polillas en el estómago y el nudo en la garganta, intentando recordar aquel chico fuerte y guapo, de mirada canalla, que se hizo mayor siendo muy joven, que vivió mucho y rápido porque tenía poco tiempo...Sensible, franco, firme, valiente, muy valiente...La enfermedad le volvió agradecido y generoso, muy generoso, especialmente callando y sufriendo con dignidad por dentro...Así era mi hijo cuando nos dejó y así quiero recordarlo: alegre, sonriente y vivo...Porque así vive dentro de mí, de nosotros, su familia y sus amigos...

Hace apenas unos días comentaron una noticia en TV. La información hacía referencia al duelo de los padres por los hijos. Un duelo diferente, antinatural, que deja un inmenso dolor y una marca indeleble con que aprendemos a vivir. La noticia en cuestión, hablaba de una experiencia llevada a cabo en Japón (creo) con una madre que había perdido a su hija sin que se hubiera podido despedir. Científicos informáticos recrearon virtualmente una escena en la que la madre se reencontraba con su hija, hablaba con ella, la abrazaba, la sentía y se despedía...Una conexión virtual que le dio la oportunidad de despedirse, reconciliarse consigo misma, decirle a su niñita cuánto la quería y oírselo decir a ella... Una experiencia, desde mi punto de vista, muy positiva de cara a la sanación y a la reconciliación...

Sé que me encontraré con Carlos en alguna otra dimensión, con otra forma o, quien sabe, con otro cuerpo...Pero hoy, hoy daría lo que fuera por abrazar 'virtualmente' a mi hijo y poderle decir cuánto le echo de menos y cuánto le quiero y le queremos... Sé lo que me diría: p'alante mamá, siempre p'alante...Ahí voy hijo...Ahí vamos...

Mamá

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