Tu recuerdo, mi memoria...




Si pudiera escribir un verso cada ver que pienso en tí, ya tendría el romance más largo que jamás se haya escrito...Tu recuerdo imborrable me acompaña cada día, un recuerdo que se ha ido tornando agradecido con el paso de los años...He aprendido y me has enseñado y soy quien soy porque te has ido. Tu muerte me ha proporcionado la oportunidad de dejar atrás la mujer que era... reconstruirme, reinventarme y comenzar a mirar la vida con otra mirada... Gracias por tus muchos legados. Te quiero hijo, más aun si cabe...

Soneto XCIV

SI MUERO sobrevíveme con tanta fuerza pura

que despiertes la furia del pálido y del frío,
de sur a sur levanta tus ojos indelebles,
de sol a sol que suene tu boca de guitarra.

No quiero que vacilen tu risa ni tus pasos,

no quiero que se muera mi herencia de alegría,
no llames a mi pecho, estoy ausente.
Vive en mi ausencia como en una casa.

Es una casa tan grande la ausencia

que pasarás en ella a través de los muros
y colgarás los cuadros en el aire.

Es una casa tan transparente la ausencia

que yo sin vida te veré vivir
y si sufres, mi amor, me moriré otra vez.

(Pablo Neruda)

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