De regreso de la calle Fontanares...

De regreso de la calle fontanares...


           Apenas dos días que llegué de mi breve estancia en la calle Fontanares. Una amplia avenida, arteria del barrio del Patraix, cuyos bajos están repletos de tienditas y comercios que nutren a la vecindad de casi todo lo necesario para la supervivencia diaria. Autóctonos y foráneos conviven impregnando de multiculturalidad el ambiente de la calles, plazas y parques. Viviendas de reciente construcción interrumpidas por zonas de recreos para niños y algunas canchas que invitan a los jóvenes a practicar fútbol o baloncesto. Por las tardes, los parques se llenan de abuelos y abuelas que pacientemente observan el paso el tiempo, sentados bajo la sombra de árboles tan centenarios como ellos...En este espacio multicolor, las nuevas generaciones juegan sin pudor ni discriminación alguna. Una niña hindú juega con Pablo en el tobogán, nos mira desde dos preciosos ojos negros y una blanca sonrisa dibujada sobre una piel morena aceitunada. Su abuela, una señora de pelo cano recogido con un moño bajo, la espera sentada. Luce un colorido sari del que me llama la atención el fondo rojo que destaca sobre los demás colores que cubre la mitad de su cabeza. Une los dedos pulgar e indice y mira al cielo a la par que recita mantras. Reza mientras muere el día. Pablo juega ajeno a todo y se desliza una y otra vez por el tobogán imitando a la niña hindú...


            De nuevo en casa, tengo la sensación de que el tiempo se detiene. Mis idas y venidas no son sino pequeños paréntesis a modo de fantasías que son y pasan a no ser casi inmediatamente. El tiempo no acompaña, hace mucho viento, estoy cansada y mi cabeza no se despeja lo suficiente para trabajar. Es verano, se supone que esta estación nos pone algo eufóricos, que trasnochamos, salimos a comer caballas asadas, a disfrutar de la caida del sol en alguna playa, que vamos de rebajas , nos damos algunos caprichos, perdemos el horario habitual y viajamos para escapar unos días de la rutina...No sé qué pasa, ni sé por qué no puedo experimentar estas sensaciones. Mi vida parece bloqueada. Sencillamente, es verano y ya volví de un pequeño paréntesis en la calle Fontanares...

Sibila Cumana


   Nunca imaginé que "Hombres G" compusieran esta preciosa canción Ni que este chico la                         cantara tan bien. Espero que os guste.
        

      

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