"Todo tiene su tiempo..."
Todo tiene su tiempo...Tiempo de nacer, tiempo de morir...Aquello que fue, ya es; y lo que ha de ser, ya fue... (Eclesiastés, Cap. 3). Si existe una palabra que no dejo de oir y repetir es "tiempo": Necesitas tiempo...es que hace poco tiempo...el tiempo ayuda...es cuestión de tiempo...el tiempo te hará ver las cosas de otra manera...aún no ha pasado suficiente tiempo...Yo me pierdo un poco en este maremágnum de sentidos que adquiere el significado de este vocablo, tan usual como impreciso. Hasta los grandes filósofos elucubraron atreviéndose incluso a negar que existiera. Tiempo y espacio son las coordenadas de esta dimensión en la que nos movemos, son nuestros contiuos referentes, pero cuando morimos, en esa otra dimensión a la que pasamos, afortunadamente, no nos hacen falta estos parámetros ni otros tampoco. No imagino mayor sensación de libertad.
Yo sólo sé que hay un tiempo que fue, que ya no tiene regreso y esta sensación de no retorno a veces pesa porque no puedes deshacer la madeja, los nudos, las marañas que se formaron en ese hilo que une nuestras vidas con las de los demás. Todo cuanto se quedó por decir, las más de las veces por omisión; todo lo que no se hizo, muchas veces porque no se pudo hacer y lo peor, lo que se pudo hacer y no se hizo no sabes por qué razón, todo eso pulula en la cabeza, no ya en un tiempo presente, más bien a destiempo.
El tiempo sin ver, ni estar, ni cuidar a C. solo me trae su continua presencia y una consciencia cada vez mayor de que así será el resto de mi vida. Y sí, la vida sigue, hay que seguir dando pasos y puede que aún sea pronto pero no hay nada ni nadie que pueda aliviar ni aligerar la carga que te queda en el alma. No dejo que preguntarme cómo estará -quiero creer que bien- y cuánto tiempo me llevará resurgir de mis propias cenizas como el ave Fenix, fortalecida, renovada, renacida... Él no se fue..sólo está en la habitación de al lado, aquí mismo, pero no puedo verlo...Eso dice San Agustín, que además de santo fue filosófo. No soy ni lo uno ni lo otro. Puede que necesite esperar a que pase más tiempo, ese que dicen que todo lo cura...Si se me permite, lo dudo.
La muerte no es nada, sólo he pasado a la habitación de al lado.
Yo soy yo, vosotros sois vosotros.
Lo que somos unos para los otros seguimos siéndolo
Dadme el nombre que siempre me habéis dado. Hablad de mí como siempre lo habéis hecho.
No uséis un tono diferente. No toméis un aire solemne y triste.
Seguid riendo de lo que nos hacía reír juntos. Rezad, sonreíd, pensad en mí.
Que mi nombre sea pronunciado como siempre lo ha sido, sin énfasis de ninguna clase, sin señal de sombra.
La vida es lo que siempre ha sido. El hilo no se ha cortado.
¿Por qué estaría yo fuera de vuestra mente? ¿Simplemente porque estoy fuera de vuestra vista?
Os espero; No estoy lejos, sólo al otro lado del camino.
¿Veis? Todo está bien. (San Agustín)
Un texto precioso, pero yo soy mucho más terrenal y mundana incluso por encima de mi lado espiritual. Así que como dice Albert Espinosa: Para vivir, hace falta vivir...No deberíamos olvidarlo.
Gracias Albert, ¡¡tú si que sabes!!
Yo soy yo, vosotros sois vosotros.
Lo que somos unos para los otros seguimos siéndolo
Dadme el nombre que siempre me habéis dado. Hablad de mí como siempre lo habéis hecho.
No uséis un tono diferente. No toméis un aire solemne y triste.
Seguid riendo de lo que nos hacía reír juntos. Rezad, sonreíd, pensad en mí.
Que mi nombre sea pronunciado como siempre lo ha sido, sin énfasis de ninguna clase, sin señal de sombra.
La vida es lo que siempre ha sido. El hilo no se ha cortado.
¿Por qué estaría yo fuera de vuestra mente? ¿Simplemente porque estoy fuera de vuestra vista?
Os espero; No estoy lejos, sólo al otro lado del camino.
¿Veis? Todo está bien. (San Agustín)
Un texto precioso, pero yo soy mucho más terrenal y mundana incluso por encima de mi lado espiritual. Así que como dice Albert Espinosa: Para vivir, hace falta vivir...No deberíamos olvidarlo.
Gracias Albert, ¡¡tú si que sabes!!
Sibila Cumana