Un nuevo aniversario...
Querido hijo: Hoy se cumple el séptimo mes desde que nos dejaste y todo se vuelve un tanto gris, como el día. Me resulta especialmente dificil recordarte sin recordar a la par cuánto sufriste y sufrimos contigo al final. Mi mayor orgullo eres tú y mi mejor ejemplo, algo que espero tener siempre presente por si me tocara una experiencia similiar a la tuya. Nunca supe qué hubieras querido que hiciéramos una vez que todo acabara pero puedo asegurarte que jamás puse tanto amor en ninguna de las cosas que he hecho en mi vida. En cada decisión tomada, en cada desprendimiento de algo tuyo, en todo lo referente a tí puedo asegurarte que puse mi mayor respeto y las mayores dosis de amor que una madre puede sentir. Te aseguro que ha sido una experiencia personal, íntima e intransferible. Aunque no pasó demasiado tiempo, si te asomaras un instante por aquí, por esta otra vida en la que continuamos, observarías algunos cambios: en casa, en el entorno, en nosotros...Porque todos hemos cambia...