Cuatro mil visitas..¡Gracias!

     Acabo de comprobar que suman ya 4.000 las visitas a este modesto blog. Un espacio propio que me ha permitido, desde el anonimato, expresar y compartir. Nunca fue mi intención convertirlo en un pseudodiario, triste, desolador y a veces hasta patético que transmite una imagen que nada tiene que ver con mi auténtico yo, que dicho sea de paso, anda desaparecido. La que suscribe hoy por hoy, es una especie de personalidad usurpadora de mi yo anterior. Si hubiera tenido la oportunidad de mostrarlo, quienes me habéis leído, habríais descubierto a una mujer vital, positiva, ocurrente y hasta graciosa. 
       
     Apenas cuento con menos de una docena de personas, entre familiares y amigos, que conocen la verdadera identidad de Sibila Cumana. A diferencia de ella no pude ni podré predecir mi futuro, ni el de los míos. No tengo poderes sobrenaturales, ni soy sabia, ni especial y menos una súper woman (ya os dije que no existen). Si tuviera que definirme con una sóla palabra os diría que me considero una superviviente. Sobrevivo a la mayor de las catástrofes personales, a una irremediable tragedia intentando desesperadamente reconstruirme para volver a verme en el espejo sin encontrarme con esa desconocida de mirada triste y ojerosa que no es otra sino yo.

     Ojalá que mis breves confidencias e imágenes que poco a poco voy mostrando, como en un álbum de fotos y recuerdos,  se tornen pronto más animosas, optimistas y capaces de dibujar alguna sonrisa aunque nunca estarán exentas de cierto dolor que se ha instalado dentro de mí, con el cual aprendo a vivir.

       Ese yo mío anterior y Sibila Cumana que me prestó su nombre para este blog, os dan las gracias por haberme leído.

  Sibila Cumana.


                                 Garfiel...un inseparable compañero y protagonista en estas historias.
                                           


                                         Y el maestro Sabina porque sí, porque me gusta...

PD. Espero que alguien se atreva a escribirme algún comentario...Alguna vez, algún día...




         

Entradas populares de este blog

Tú, yo, nosotros...

Viviendo en un ascensor...

De regreso de la calle Fontanares...