Y hoy el día de la “madre”…


            Muchos progresistas y enemigos del consumo, pasean de un lado a otro la idea de que la celebración de este día es un invento del Corte Inglés y otros macromercardos con la intención de sacarnos las pelas. Abramos un poco nuestra mente a la cultura pues la celebración de este día se remonta a la antigua Grecia  y las fiestas celebradas en honor de Rhea, madre de Neptuno, Júpiter y Plutón y que luego asimiló la cultura romana.
           Más cercana en el tiempo, parece ser que este día pudo  tener su origen en la Inglaterra del siglo XVII como el auténtico antecedente de esta celebración. En una sociedad donde la gran mayoría de la población era pobre y trabajaba al servicio de las grandes familias nobles y aristócratas, se impuso la tradición de establecer un domingo libre al año para que los sirvientes pudieran visitar a sus madres, permitiéndoles cocinar una tarta que llevaban como regalo. Al parece, al principio fueron celebraciones colectivas, realizadas al aire libre en idílicos parajes de praderas y bosques. Tras la colonización americana, esta tradición se importó junto con otras costumbres como la de tomar el té. 
           
            Finalmente, esta tradición en nuestro país proviene de Estados Unidos, a partir de una iniciativa de la joven  Ana Jarvis quien lo instauro en homenaje a su madre. Esta iniciativa, que tuvo gran acogida, se convirtió en una propuesta de Ley al Congreso aprobada en 1914 por el Presidente Woodrow Wilson, declarándose como fiesta nacional fijada para el segundo domingo de mayo.

            En España, la liturgia católica esgrimiendo los mismos argumentos que ha venido haciendo desde antes de Trento, tuvo la brillante ocurrencia de establecer a la Inmaculada Concepción como modelo de la mujer-madre. Por eso nos machacaron con la idea de llegar vírgenes al matrimonio y nos comieron el coco empleándose a fondo para convirtiéndonos en el “ángel del hogar” en el discurso decimonónico, construyendose un concepto sobre la maternidad como una poderosa investidura utilizada particularmente por los varones como categoría de análisis personal y social. En todo caso, es una construcción sujeta a continuos cambios sobrevenidos con el devenir de los tiempos.

            En mi modesta opinión, la maternidad es una opción y un derecho y somos nosotras quienes decidimos porque somos quienes parimos. Así que mi reconocimiento a todas las madres que lo son de hecho y de derecho y también a quienes se negaron valientemente y sin eufemismos.
            Yo fui madre voluntaria así que aunque hoy me haya regalado mi hija una pulsera, mi hijo el mayor me haya llamado y mi hijo Carlos me despertara con su especial recuerdo, tengo que reconocer que hoy sólo es un día más del resto de los 364 que me quedan pendientes hasta el año que viene. No hay manuales, ni esquema, ni una llave allen con que encajar todas las piezas del día a día. Así que lo haremos lo mejor que podamos…como siempre…

Sibila Cumana


                                  Y esta canción me dedico a mí misma y a mi corazón remendado...

                                        
                                     
           




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