Afrontando
retos…
Ya sé que mi post
de ayer se sale de la dinámica normal de este blog. Estaba guerrera porque
estoy, como muchas personas de este país, indignada, decepcionada y
crispada con nuestros gobernantes. Yo
creía que hablábamos de crisis en términos de economía, de macroeconomía y que
debíamos hacer un esfuerzo conjunto a base de llevar una vida ciertamente más
austera. Pero veo que no y me siento engañada, no como electora, yo jamás votaría
a la derecha va en contra de mis principios, sino como ciudadana de hecho y de
derecho a quien pretenden convencer de que ciertos cambios son necesarios
cuando lo que hay detrás son actitudes ideológicas que atentan contra
libertades por las que, particularmente las mujeres, hemos librado años de
lucha y transgresiones, hechos que considero han sido los verdaderos motores
que han impulsado el cambio. Y me hierve la sangre que un grupo misóginos,
aprovechando el poder que la democracia les ha otorgado, se abanderen de causas
que nos les pertenecen y defiendan sus proyectos haciendo un alegato del género
femenino.
Mi mente está demasiado revuelta y mi vida inserta en
procesos personales tan complejos como dolorosos que requieren en este momento
toda mi atención. Mi sensibilidad está muy a flor de piel, pero sin duda más
cerca de quienes se sienten débiles y vulnerables y hacen de ambos
sentimientos una fuente de la que proveerse de esa fortaleza necesaria para
mantenerse en este largo y tortuoso camino por el que la vida nos está llevando.
Mañana será un día especial, un encuentro con otros
padres-huérfanos de algún hijo/a, espejos en los que mirarme, experiencias para
compartir, vidas entrelazadas, diferentes visiones sobre la muerte que nos
conducirán, seguro, a un punto común que no puede ser otro que el sentimiento
de pérdida y ausencia.
La Jornada de intervención
para padres en duelo, representa
para mí la oportunidad de acceder a un
foro nuevo, donde todos tenemos algo en común, en el que espero
encontrar nuevos recursos con los que afrontar la superación de este gran reto
que es mi vida sin mi hijo.
Sibila
Cumana