El recuerdo compartido en la
distancia...
En
el post anterior me mantuve en silencio y llené la entrada con las palabras de
E. K. R. Un fragmento entrecortado de una carta que escribió dirigida a unos padres que perdieron
repetinamente a su hijo pequeño. Como ya he mencionado en otras entradas, E.
Kübler mantuvo una dedicación especial a los niños enfermos y terminales, un
trabajo que se proyectaba a la par sobre los padres, protagonistas obligados de
estas desgarradoras historias.
Hoy
me tocaba el silencio, el recogimiento en la distancia, el recuerdo, la
representación mental de aquel día. Me pareció oportuno dedicar a mi hijo el
sonido del mar, la lectura inspiradora de esta gran mujer y la imagen del lugar
donde está y estará siempre. Pero hacia el mediodía entró un whatsapp en mi móvil. Era el
padre de mis hijos que me enviaba este mensaje:
Imagino que te gustaría compartir conmigo este momento.
Estoy
en la playa, con nuestro hijo Carlos...Curiosamente días atrás
estuvo
lloviendo y gris, hoy 14, un cielo limpio y sol como el mes
pasado.
Aunque
estés lejos, siento como si estuvieras a mi lado
para
compartirlo con Carlitos.
¡Le echo tanto de menos!
La
imagen del mar y el sonido suave en la orilla me relaja
y
lo siento cerca.
Un
abrazo de parte de los dos.
Con
los ojos aún llenos de lágrimas le contesté:
Gracias por compartir este
momento.
Da
por seguro que mi corazón está ahí en la orilla con
vosotros.
Yo también le echo de menos más
cada día. Estoy segura de que
está bien
y
está con nosotros.
Un
abrazo para los dos y mi especial afecto para tí.
Sibila Cumana.