8 de Marzo, día de la mujer...

            No tengo muy claro, a estas alturas del siglo XXI, esta celebración mientras los hombres no tengan la suya propia pero...En fín, ya que estamos, quiero tener un recuerdo muy especial para todas las mujeres que estuvieron presentes en mi vida, ligadas por lazos de sangre, de amistad, de profesión, de vecindad...Sería una lista demasiado larga para citar, así que me referiré sólo a las féminas de la familia, particularmente a aquellas que me han dejado su huella y quienes siguen presentes.
            A mi abuela Pepa,  un claro ejemplo dedimonónico de mujer abnegada y sufrida. Me hacía platitos de bechamel cuando se lo pedía. Me inspiró gran compasión. Fue generosa y entregada. Su vida fue para los demás, negándose a sí misma una propia.
            A mi madre. Era el reverso de mi abuela como yo fui el suyo. Hizo cuanto pudo por mí, pero desgraciadamente quiso todo el protagonismo de su vida para sí misma.
            A mi tía Leo, Tata. A sus ochenta y muchos años, sigue siendo valiente, vive sola, ha sabido afrontar la muerte de dos hijos y de su marido. Es el espejo donde al mirarme puedo verme.
            A mi prima Ani. Murió con apenas 20 años dejando un novio boliviano que se llamaba Hugo y miles de sueños por cumplir.
            A mi sobrina Nana, mi única sobrina. Me gusta que se pareciera a mí cuando nació, que sus andares sean parecidos a los míos y se dedique como yo a enseñar.
            A mi hija, mi obra maestra. Es inteligente, guapa, y tiene un estilo muy suyo que la define y la hace ser así como es. Ella lo entenderá. Es mi opuesta, mi contraria pero, aunque pudiera, no la cambiaría por nadie. Nos queremos muchísimo más en la distancia larga...aunque vamos aprendiendo a hacerlo en la cercanía.
            A María...mi sobrina-nieta. Su diminuta persona heredó la fuerza genética de todos las mujeres de la familia, a la que suma inteligencia y una enorme intuición, los mejores capitales que sus antepasadas le pudieron legar y a quien yo, la Sibila Cumana, le auguro un futuro prometedor e interesante. (Estate atenta Nana...)
            Os tengo presente a todas en mi memoria y en mi corazón.

                                                                Sibila Cumana


                       

Entradas populares de este blog

Tú, yo, nosotros...

Viviendo en un ascensor...

De regreso de la calle Fontanares...