"Que no te cueste…"

 

            Llevo días sin escribir…Lo dicho, muchas veces las palabras no llegan, no dicen, no expresan. No alcanzan la profundidad de los sentimientos y  entonces no hay mejor compañero que el silencio mudo, en la quietud de una inmensa soledad interior que te atrapa y dejas que te lleve como si flotaras en medio de un océano sin nombre y sin destino. Las musas me abandonaron o yo a ellas, que todo puede ser. Pero esta mañana, cuando como cada día me siento frente a mi ventana para refugiarme entre mis papeles mientras consumo  las horas del día, abro el correo y encuentro un email de P. S. la oncóloga, en repuesta a uno mío de ayer en el que le confesaba cuánto me costaba ponerme en contacto con ella para robarle esos cinco minutos que no tiene en darme respuesta sobre mi hijo. Su correo comienza así: "Que no te cueste…" Su generosidad me conmovió, se me enturbiaron los ojos y finalmente me reconfortó. ¿Cómo expresar tanta gratitud ante estas cuatro palabras dichas desde el corazón? No hay respuesta, porque nunca podré hacerlo. Así que P.S. desde lo más profundo de mi ser deseo para ti una vida plena, llena de momentos gratos. Aunque menuda por fuera eres grande por dentro. A tu profesionalidad unes la grandeza del ser humano que eres. Así que gracias, gracias infinitas por tu generosidad, tu interés y bondad para con nosotros.

 

                                                                      Sibila Cumana
 



P.D. Éstos son los atardeceres de los que C. te hablaba y a los tantas veces te invitamos.
 

Entradas populares de este blog

Tú, yo, nosotros...

Viviendo en un ascensor...

De regreso de la calle Fontanares...