En tiempos de prodigios…


          El 2006 fue un annus horribilis. Cubríamos por entonces una primera etapa en nuestra lucha contra el “cangrejo asesino” cuyo nombre no quiero ni escribir. No sabía por entonces que aquel mismo año tendríamos que afrontar otras dificultades, para mí en algunos momentos, aún más difíciles. Tengo la sensación de que la espada de Democles se ciñó sobre mi cabeza y aún no me dejó libre. A veces miro hacia atrás y aún no sé de dónde sale mi fuerza, mi fortaleza para sobrellevar tanto peso y soportar tanto dolor. La vida me ha ido golpeando donde más me duele, como si conociera mis puntos débiles y me atacara directamente a través de ellos. Cuando me miro al espejo, veo como el tiempo y el sufrimiento no pasa en vano y por el camino voy dejando trocitos de mí que ya nunca podré recuperar. Es la vida, mi vida, que por alguna razón que aún no descubrí, me niega todo aquello que más deseo y me va despojando de cuanto mínimamente me hace feliz. No me da tregua a pesar de exigir tan poco.

            Aquel año, me regaron un libro “En tiempos de prodigios”, finalista en los Premios Planeta, de Marta Rivera de la Cruz. También por entonces, la televisión andaluza contaba en su parrilla con un programa dedicado a los libros que emitían los domingos por la tarde. Un@ escrit@r presentaba su última publicación y tres invitados, gente anónima que participaba voluntariamente, desgranaban el libro. Lo realmente interesante era el análisis que cada uno hacía de los personajes que provocaban en los lectores una visión completamente ajena a la del propio autor. En este programa pude ver a Matilde Asensi, César Vidal, Almudena Grande, Rosa Regás, Ana Rosetti y Marta Rivera de la Cruz, entre otros…

            No había leído nada de esta autora, ni siquiera me sonaba, pero cuando explicó las circunstancias en las que escribió esta novela, que en realidad no fue como en principio había pensado, sino que dio un giro conforme su vida dio otro, me dejó con ganas de leerla. Marta Rivera de la Cruz, era una autora joven –en 2006 tenía 36 años- aunque acuñaba algunos premios en su haber tanto novelas como ensayos. Aunque de oficio, periodista, trabaja como profesora de escritura creativa en la escuela de creación literaria Hotel Kafka de Madrid, al tiempo que colaboraba en programas de radio y escribía para algunos verídicos.  

            En tiempos de prodigios, es una novela en la que se alternan dos historias paralelas. Por un lado, la de Cecilia que,  a petición de su mejor amiga visita al  abuelo de ésta,  Silvio Rendón, quien le va revelando un misterioso e interesante secreto y por otro, la de la propia Cecilia, en quien la autora refleja sus sentimientos tras el fallecimiento de su madre. Ella misma, contó en aquel programa que cuando comenzó a escribir, su madre había fallecido recientemente de cáncer. Ella estaba en pleno duelo, sintiendo la ausencia y llorando la pérdida. Escribir aquel libro reflejando sus propias vivencias, fue una manera de recordar y superar aquel trance. Sinceramente, la autora consigue trasmitir multitud de sentimientos con los que fácilmente podemos conectar por lo cotidiano. Cecilia -Marta- relata los momentos compartidos en los últimos meses en los que convivió con su madre enferma al tiempo que realiza un recorrido por los recuerdos de su infancia y juventud de manera que al final reconstruye su propia vida y experiencias. Un relato maravilloso, narrado en primera persona, con una escritura fluida, rica, llena de expresión, consiguiendo que los lectores conecten de inmediato,  habla de la añoranza, de la pérdida  desoladora de nuestros seres queridos...  A mí me llegó y me ayudó. Este es un buen momento para recordarlo, releer y rebuscar entre los sentimientos de Cecilia los míos propios. Al fin y al cabo las historias pueden ser diferentes, pero lo que sentimos  puede ser muy parecido.


                                                                Sibila Cumana





             

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