Buscándote....
Querido hijo, no tengo palabras para agradecer tu legado. Me dejaste tus ojos para que mirase a través del visor de una cámara. Nunca imaginé que al hacerlo descubriera tanta belleza en nuestro entorno, una belleza que siempre estuvo y que nunca me paré a observar...Tu, en cambio, sí... Voy a verte muchas veces, ahora menos, aunque siempre estoy allí, contigo, porque vienes conmigo donde quiera que yo vaya. No existe un solo lugar en el mundo, ni en el universo, lo suficientemente lejano para separarme de tí. Y cruzo aquel puente de madera, el mismo que crucé llevándote entre mis manos por última vez, leyendo tu nombre escrito en negro en una etiqueta dorada pegada en la urna donde estaban tus restos...Sigo sin poder recordar como llegué y en mi memoria se han perdido restos del relato que el dolor me impide rescatar. Miro el Castillo, paseo por la orilla de la playa y te hablo desde mi corazó...