La Navidad, tiempo de recuerdos...
Cuando llegaba la Inmaculada siempre poníamos el árbol de Navidad y los adornos en la casa. Sacábamos las cajas de los altillos del armario y el último día del puente, por la tarde, las abríamos para ponernos a ello. Mi hijo Al. que jamás tuvo sentido del ridículo, se colocaba dos bolitas de pendientes, espumillón a modo de melena y de chal...Comenzaba así una serie de imitaciones de personajes famosos entre los que destacaron siempre Carmen Sevilla y la Pantoja...Los demás nos reíamos e intentábamos que C. participara en algo, pero nunca lo conseguimos porque eso de hacer del sexo opuesto lo superaba. Cuando mis hijos eran pequeños disfruté muchísimo de momentos como estos y las Navidades se convirtieron en unas fechas entrañables en las que hice de Reina Maga cumpliendo algunos de los deseos que mis hijos, como todos cuando hemos sido niños, soñamos y aparcamos para esta fecha porque sólo los Reyes podían hacerlos realidad. Sus caritas expectante...